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Textos de Gonzalo Armero, Isabela Mora y Dena Pérez.


Madrid, Diciembre 2014

En aquella maravillosa y vieja casa de Tánger mirando al estrecho, casi tan vetusta como el propio artista, con un jardín repleto de hibiscus y de loros salvajes, Márquez encontró su sitio desde el primer día.

Y aposentado en su desvencijada butaca de mimbre en la veranda, los demás insistíamos para que abandonara su letargo y nos siguiera, pero él se resistía sin querer desvelar su secreto.

Años después descubrimos que en esas horas que a nosotros nos parecían muertas en las que estaba sentado bajo la pérgola de glicinias, Márquez, perdido en su mundo, no sólo contemplaba.

Hoy por fin todo su carácter discreto, taciturno, melancólico, aristocrático, egoísta y sorprendente, se abre ante nuestros ojos y desvela una enorme sensibilidad y talento, haciendo que nos asomemos a imaginados paisajes y escenas de lugares cargados de resonancias, recuerdos y sueños.

Todo cobra sentido ahora al recordar su réplica: -"Dejadme mirar el mundo desde aquí".

Mora & Artero






Quienes, desde años atrás, conocen los dibujos de Artola saben de unos dibujos inconfundibles, dominados siempre, salvo en contadas ocasiones, por el negro de la tinta china y por los grises; sin color – si es que nos ceñimos a la incomprensible costumbre de no considerar color el negro y los grises--; de dibujo decidido y formato pequeño, ya sea lo dibujado caseríos segovianos o rincones donostiarras. Pero un observador desocupado y desprendido caerá enseguida en la cuenta de que lo que realmente tienen en común estos dibujos es el compartir una misma mirada ante el paisaje, una mirada lenta, complacida, y un punto amarga, que los inunda de nostalgia y belleza.

Gonzalo Armero








Para este gabinete enseño diferentes líneas de trabajo que ofrecen múltiples perspectivas de una mirada que se caracteriza por la observación del campo.
El ejercicio de la observación se convierte en una práctica de escucha del latido del paisaje al que retrato.

Mirar atentamente exige una distancia con la que intento evitar toda idealización de lo observado para que lo particular se revele.
Figuras o paisajes presentan un territorio re-creado por la mirada de quien se observa atentamente.

Dena Pérez




Y desde Ucrania.. Tatyana Duman





¡Feliz Navidad!





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